
Pensar: Reflexiona sobre la causa de tu emoción y evalúa las diferentes opciones disponibles. Preguntas guía:
¿Cuáles son las posibles consecuencias de mis acciones? ¿Cómo puedo responder de manera más efectiva?
Actuar: Elige una respuesta emocional más saludable y toma acción de
manera consciente y deliberada.
Preguntas guía: ¿Qué acción alineada con mis reflexiones tomaré? ¿Cómo
puedo aprender y crecer a partir de esta experiencia?
La práctica regular de esta técnica puede tener un impacto significativo en
tu bienestar mental, ayudándote a tomar decisiones más conscientes y a
manejar tus emociones de manera más efectiva. 💖
Esperamos te sea de gran utilidad.